6.- Con el escritor canario Emilio Gonzalez Deni y la escritora Teresa Iturriaga

El pasado 13 de noviembre, tuvo lugar la presentación de los libros Las Ventanas de la Vida (Relatos), Corazón Ardido (Poesía) de María José Mielgo Busturia y del proyecto editorial LITERARTE. Dicha presentación fue a las 18:30 en la Librería Sinopsis y la maestra de ceremonias fue Teresa Iturriaga Osa –escritora y traductora- que presentó al público asistente estas dos obras de géneros distintos y con gran maestría fue hilvanando dicha presentación con una charla-debate entre la autora y el público asistente.

RESEÑA DE TERESA ITURRIAGA OSA SOBRE LAS VENTANAS DE LA VIDA Y CORAZÓN ARDIDO:

Tomo entre mis manos el libro de cuentos Las ventanas de la vida (Ed. Granada Club Selección, 2012) y observo su portada de azules y grises infinitos. Un destino a lo lejos dibuja la estación del salitre, un olor a algas penetra en mi interior. Me parece estar llegando una vez más en tren a Zumaia como todos los veranos de mi infancia. Ahí está el milagro: las ventanas, el ritmo cadencioso del tren, la playa. Porque en Las ventanas de la vida, María José Mielgo Busturia revela el sentido de una vida abierta al sueño.
En cuanto comenzamos a leer el libro, despertamos a un nuevo día con ganas de respirar esa sinceridad que entra por sus ventanas. Indudablemente, la escritura narrativa de María José Mielgo nos lleva a la sorpresa, al aroma del lenguaje cotidiano en el que aflora su naturaleza poética. Sus historias reflejan los rostros de la sabiduría popular, el pan de cada mañana, las lágrimas secretas del aquí y del allá, el tiempo que gira al compás de las vías. Palpita el alma al paso de las líneas de esta mujer que lucha por ser poeta cada instante del día y de la noche. Siempre.
Uno a uno, los cuentos del libro arrastran la nostalgia de un mundo de amor perdido con sus posibilidades de renacer en la vida adulta. Sus nudos emocionales dejan entrever la pena por lo que pudo ser y no fue, trenes que pasaron y dejaron su estela. Todo lo que vive, la autora lo plasma en cada detalle. Prosa que se hace verdadera cuando consigue vibrar en nosotros como las cuerdas de un violín en comunión musical con otros instrumentos. Sentimos así el dolor físico y anímico por doquier, una inquietud de mariposas en abanicos de incertidumbre, el temor, la obsesión, la herida, la decepción, la cobardía, la lucha, la impotencia y el amor hasta el delirio. Son los ingredientes de la profundidad creadora en la buena literatura. Y en el intercambio con el lector, de estímulo en estímulo, un cosmos de percepciones sensoriales se despliega en nosotros. Así, María José Mielgo consigue una sensación mágica de existencia compartida. Entramos en su piel bajo un escalofrío al atravesar el puente de las ausencias. Nadamos en un mar de fragor inconsciente que va pasando de una superficie a otra.
El compromiso de la escritura es una relación amorosa y febril que la autora contagia. Por eso, su prosa deshace entuertos y trasciende la simplicidad aparente de las historias expuestas. Habla más allá de las palabras y queda inasible lo que no llegamos a comprender, a captar, a retener. Hay sonidos de otras lenguas sutiles que se mueven en otra dimensión, como ondas que viajan a la velocidad de la luz, destellos de vida emocional que no pueden explicarse con palabras. Les animo a descubrir el misterio inscrito en el rostro de Las ventanas de la vida, sentirán su caricia con las primeras ráfagas de aire fresco al abrir su alma sin miedo al vacío.
Teresa Iturriaga Osa
Escritora y traductora
Women Artists

3.- Instantes varios de la presentacion

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